
La medicina me apasiona por dos motivos: por lo que puedo hacer por cada paciente en consulta y quirófano, y por la posibilidad de enseñar y compartir conocimiento. La docencia, para mí, no es algo “paralelo” a la práctica clínica: es una forma de obligarme a estar al día, de ordenar lo que sé y de trasladarlo con claridad. Y esa misma claridad es la que intento llevar a cada explicación que doy a mis pacientes.
A lo largo de los años he desarrollado una trayectoria docente continuada en distintas instituciones y programas:
Docencia universitaria
Porque un médico que enseña, se entrena cada día en tres cosas que en consulta son clave:
Mi objetivo es que, cuando vengas a verme, notes esa misma vocación docente aplicada a lo más importante: que entiendas qué te ocurre, qué opciones tenemos y qué camino tiene más sentido para tu caso.